Este verano emprendimos una nueva aventura en el torneo organizado por el Dojo La Serena de IKO Matsushima, con entusiasmo, los nervios propios de una competencia y el espíritu del karate siempre al frente. No éramos muchos en número, pero sí grandes en determinación: participamos con dos competidores dispuestos a dar lo mejor de sí en el tatami.
La jornada nos regaló una enorme alegría con el primer lugar en kúmite categoría 10-11 años, fruto del esfuerzo constante, la disciplina en cada entrenamiento y el coraje demostrado en cada combate. En la categoría 12-13 años, vivimos también una presentación maravillosa en kúmite, mostrando técnica, respeto y un espíritu de lucha que representa fielmente nuestro camino marcial.
Más allá de los resultados, cada experiencia suma aprendizaje. El podio es solo un momento; el verdadero significado del karate está en el camino, en la perseverancia diaria, en levantarse después de cada caída y en seguir entrenando el cuerpo y el espíritu con la misma convicción de siempre.
Osu.



